lunes, 3 de junio de 2019

Biblioteca de España

El manuscrito original del Mio Cid, por primera vez sale a la luz
en una exposición

NYPL

Primeras páginas del manuscrito (Foto: Biblioteca Digital Hispánica).

Madrid. Desde el mes de junio y hasta el 22 de septiembre la Biblioteca Nacional de España presenta la exposición Dos españoles en la historia: El Cid y Ramón Menéndez Pidal. Con motivo de esta exposición, se mostrará por tiempo limitado una de las joyas más preciadas de su colección y del patrimonio bibliográfico español en general: el códice único del Cantar de Mio Cid, donado por la Fundación Juan March a la BNE en 1960.

El Cantar de Mio Cid es la primera manifestación épica en lengua castellana que ha llegado hasta nosotros gracias a una copia manuscrita de 3.730 versos realizada por Per Abbat. Él no fue el autor del texto, sino un simple copista. Se considera el cantar una obra anónima.

De acuerdo con las investigaciones de Menéndez Pidal, que se basó en la toponimia descrita en el poema, en los rasgos dialectales de la lengua empleada y el verismo de cada uno de los cantares, el poema fue escrito por dos poetas: uno de San Esteban de Gormaz, buen conocedor de los hechos, que escribía muy cerca de la realidad histórica; y otro de Medinaceli, más tardío y alejado de los hechos históricos del Cid, que poetiza más libremente. Al primero se le adjudica el plan total de la obra, el enfoque de la figura del héroe y la composición del primer cantar (en torno del año 1100). Los otros dos cantares aparecen retocados por el refundidor de Medinaceli, que debió de realizar su obra en torno de 1140. Otras interpretaciones sostienen la existencia de un único autor y retrasan su composición a principios del siglo XIII.

Para los interesados en ver página por página este manuscrito, la BNE ha dispuesto su escaneo completo en la Biblioteca Digital Hispánica.
[Fuente: Prensa BNE]

Subsidios a bibliotecas populares en Misiones

SON CINCUENTA ORGANIZACIONES DE TODA LA PROVINCIA

Distribuyen fondos a bibliotecas populares de Misiones

Posadas. A través del Programa de fomento a bibliotecas populares el gobernador de la provincia de Misiones, Hugo Passalacqua, entregó incentivos económicos a 50 organizaciones de este tipo que tienen sede en toda la provincia.
Participaron en la ocasión representantes de cada una de las bibliotecas beneficiadas, treinta de las cuales forman parte de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). Todas recibieron de manos del gobernador las órdenes de compra para la adquisición de libros y artículos de librería, además de dos ventiladores industriales para cada biblioteca.
Acompañaron a Passalacqua en el acto de entrega la presidente del Parque del Conocimiento, Claudia Gauto, la directora de la Biblioteca de las Misiones, Iris Gómez, y la presidente de la Federación de Bibliotecas Públicas de Misiones, Elsa Tanski.
Por su parte, el gobernador prometió que el año próximo, cuando ya no esté frente al Ejecutivo provincial, va a “molestar a todos para que continúen con estos incentivos que contribuyen en parte con el funcionamiento de estas entidades”, definidos por la Comisión Nacional que las agrupa como “organizaciones de la sociedad, espacios físicos y sociales relevantes para el desarrollo comunitario y la construcción de ciudadanía”, eje sobre el cual se explayaron tanto Gauto como Gómez.
[Fuente: Primera Edición]

jueves, 4 de abril de 2019

una curiosidad

ENTRE ELLOS SE ENCUENTRA LA CONSIDERADA LA PRIMERA NOVELA PORNOGRÁFICA EN LENGUA INGLESA

La Biblioteca Británica saca a la luz sus libros prohibidos

NYPL

Sala principal renovada.

Londres. La institución ha subido a internet 2.500 volúmenes, la mayoría de ellos considerados en su época como “demasiado obscenos”. Desde tiempos ancestrales, la incomodidad se tradujo en censura. Son incontables las veces en que el poder retiró de circulación libros que molestaban, ya fuera porque alentaban un pensamiento que salía de la norma o porque se extralimitaran en lo que la moral ética marcaba en ese momento. Sin embargo, por mucho que se prohibieran determinados relatos, son varias las personas e instituciones que optaron por guardarlos bajo llave hasta que la sociedad evolucionara y comprendiera el valor que en realidad tenían.

A lo largo de los siglos y ante el temor de que acabaran quemados, el Museo Británico fue guardián de muchos de estos volúmenes. Además de conservarlos bajo llave, los ordenó por temáticas de tal modo que los que tenían contenido erótico —que eran la gran mayoría—, entraron a formar parte de la colección “Private case” (Caso privado).

En 1973, estas obras —datadas entre los siglos XVII y XX— fueron transferidas a la Biblioteca Británica. Ha sido precisamente esta institución quien recientemente anunció la digitalización de todas ellas. Nada menos que 2.500 obras que en pocos días ya han encontrado en la web su zona de confort. Así, los más curiosos descubrirán que la ficción erótica gay existe desde hace tiempo con libros como Teleny o la inversa de la medalla. También podrán leer el diario de un caballero de la Inglaterra victoriana que recopiló sus hazañas sexuales y extraer sus peculiares consejos.

La saga de libros publicada en 1740 The Merryland, que describe a la mujer como “una tierra que debe ser arada”, también se encuentra en la colección. Una definición que se debe contextualizar en el momento en la que fue escrita. Pero si un volumen llama especialmente la atención ese no es otro que Fanny Hill: memorias de una cortesana (1748). Escrita por John Cleland mientras estaba en prisión, está considerada la primera novela pornográfica en lengua inglesa.

Pero, ¿por qué ahora? 
Maddy Smith, curadora de las colecciones impresas, explica a los medios que se trata de una cuestión de “practicidad, conservación y libertad”. “Queremos proteger estos libros raros y frágiles de la decadencia natural, los daños accidentales y la mutilación. Los historiadores podrán acceder a esta fascinante colección que habla de sexo y sexualidad sin necesidad de tocarlos físicamente, pues el paso del tiempo ha hecho mella en muchos de ellos. No obstante, los investigadores podrán ahora encontrar en su lugar sustitutos digitales de alta calidad”.

Cuentan desde la Biblioteca Británica que en su día llegaron a formar parte de este acopio —considerado en la época como “inmoral”— hasta cuatro mil ejemplares. No obstante, conforme avanzaba la sociedad, “el concepto de obscenidad variaba, por lo que muchos de ellos se liberaron y llegaron por fin a las bibliotecas. Hoy, decimos orgullosos, que ya circulan con total libertad por la red”, concluyó Smith.
[Fuente: El Espectador]

Qatar

Ilustración de una edición decimonónica de Fanny Hill or Memoirs of a woman of pleasure de John Cleland (1709–1789).


hemeroteca en Madrid

La Hemeroteca Municipal de Madrid cumplió 100 años

Resulta verdaderamente auspicioso que aún perduren en el mundo repositorios exclusivamente dedicado a publicaciones periódicas. No los hay muchos, ya que por lo general se ensamblan dentro de alguna biblioteca y pierden su envergadura. Felizmente no es el caso de la Hemeroteca Nacional de Madrid, que está viva y ofreciendo sus servicios cada vez más modernos a pesar de sus cien años. ¡Enhorabuena! Conozcámosla.